110 dB que asustan
Un pitido tan fuerte que cualquiera suelta la moto y sale corriendo antes de tocarla.
Protege tu moto con una alarma de 110 dB y mando a distancia. Detecta el mínimo movimiento y avisa al instante, sin cables ni instalación.
Envío rastreable · entrega en 7-12 días laborables
Un pitido tan fuerte que cualquiera suelta la moto y sale corriendo antes de tocarla.
Arma y desarma a distancia, activa el modo SOS o úsalo como timbre. Todo desde el bolsillo.
Regula el sensor para que salte con un robo real, no con el viento o un coche al pasar.
30 días de garantía. Si no te da la tranquilidad que esperas, te devolvemos el 100% del dinero.
Opiniones reales de motoristas que aparcan más tranquilos.
Suena durísimo, asusta de verdad
La probé en el garaje y el ruido es bestial. Cualquiera que toque la moto sale corriendo. El mando va perfecto desde lejos.
Fácil de poner y muy práctica
Sin cables ni líos: la pegas y lista. El mando para armar y desarmar es comodísimo. Me deja mucho más tranquila.
Buena sensibilidad si la ajustas bien
Al principio saltaba con el viento, pero bajé la sensibilidad un par de niveles y ahora solo salta si mueven la moto. Perfecta.
Por el precio, una compra obligada
Tener una alarma con mando por lo que cuesta es un acierto. La uso en el scooter y duermo tranquilo.
El modo SOS me da mucha seguridad
Además de alarma tiene botón de pánico. Lo llevo encima cuando aparco en zonas raras. Muy recomendable.
Compacta y potente
Es pequeña y se esconde bien en la moto. No esperaba que sonara tan fuerte. Cumple de sobra.
Dejar la moto aparcada no debería darte miedo. Con Griply GUARD, nadie la toca sin que salte la alarma.
Griply GUARD concentra una sirena potente, sensor de vibración y mando a distancia en un cuerpo compacto de 85 mm que se esconde en cualquier rincón de la moto.
Un pitido potentísimo que se oye a metros de distancia y hace que cualquiera suelte la moto al instante.
Detecta el mínimo movimiento o golpe. Sensibilidad regulable para evitar falsas alarmas.
La luz te indica cuándo está armada, desarmada o con la batería baja, de un vistazo.
Se pega firme a la moto en segundos, sin cables, tornillos ni paso por el taller.